| |
| |
|
RESUMEN |
| |
|
|
El registro médico
electrónico ha existido por décadas, pero a diferencia de
otros sistemas computarizados en el sector salud, su adopción
ha sido limitada. Varios son los argumentos presentados para
justificar esta situación. De todos ellos el más resaltante es
el de que este sistema no responde a las necesidades reales de
distribución de información y colaboración existentes en la
práctica médica contemporánea. Un nuevo enfoque de desarrollo
centrado en tecnologías que permitan la adopción de un modelo
colaborativo y distribuido de salud donde la comunicación
juegue un papel primordial es fundamental para la evolución de
los mismos. |
| |
|
ABSTRACT |
| |
|
|
Electronic medical records
have existed for decades, but their adoption has been
negligible in comparison to other information systems used by
the healthcare industry. Many are the arguments presented to
justify such limited adoption. Amongst them, the most
significant is that these systems do not answer to the
communication and information distribution needs existing
among those involved in the process of care. A new development
approach centered in technologies that foster a distributed
and collaborative healthcare model where communication is the
key element is necessary for their evolution. |
| |
|
PALABRAS
CLAVE |
| |
Medical Records Systems, Computerized [MeSH
N05.715.360.300.715.500.530]
Medical Records, Problem-Oriented [MeSH
N05.715.360.300.715.500.520] |
|
| |
|
| |
|
Introducción |
| |
|
Registros médicos
computarizados completamente funcionales han existido por décadas,
todos ellos basados en modelos de la historia clínica del paciente
ampliamente conocidos y aceptados. Múltiples sistemas clínicos
computarizados han sido implementados en una amplia variedad de
plataformas y arquitecturas, desde el mainframe, pasando por el
mini computador y el computador personal hasta aquellos cuya
operación se basa en el uso la Internet
(1-13).
Sin embargo, la adopción de estos
sistemas ha sido lenta y reducida a ciertas instancias. Varios son
los factores que pudiesen asociarse a la limitada adopción de los
mismos, entre los cuales se pueden mencionar la tecnología
requerida para su operación y uso, resistencia por parte de la
comunidad médica a su implementación, factores socio-políticos,
limitaciones económicas, ó simplemente el hecho de que estos
reflejan un paradigma erróneo del proceso clínico, la historia y
evolución de los pacientes cuya información es almacenada y
administrada a través de ellos, y en general de la relación
médico-paciente y del papel que cada uno de ellos juega en el
proceso de administración de salud.
Analizando los factores antes
mencionados a la luz de la evidencia existente, se puede constatar
que ninguno de estos factores puede ser referido como un inhibidor
de la adopción del registro médico computarizado. La
implementación exitosamente a través de los años de diversos
sistemas clínicos computarizados demuestra que la tecnología no es
necesariamente la barrera de adopción de los mismos. Similarmente,
se puede indicar que la comunidad médica ha sido tradicionalmente
pionera en la adopción de nuevas tecnologías, técnicas y terapias
asociadas con el mejoramiento de la prestación de servicios de
atención y cuidado del paciente. Ejemplos concretos es el empleo
de la resonancia magnética y la tomografía axial computarizada
como herramientas de diagnóstico, las cuales tiene amplia
aceptación y se usan en forma extensiva alrededor del mundo. Los
factores socio-políticos y económicos merecen consideración
especial debido a que estos son una proyección de las
circunstancias individuales de cada cultura y sociedad
(14). Sin embargo, se
pueden señalar ejemplos concretos de adopción de sistemas clínicos
computarizados por medio de los cuales se puede demostrar de que
factores como el costo, propiedad y confidencialidad de la
información y seguridad han sido tratados observando las
necesidades, preferencias y restricciones del lugar en el cual
estos operan (15-17). Esto
nos lleva a concluir que la baja adopción de esta tecnología tiene
su razón de ser en el hecho de que esta no responde a las
necesidades que tanto los profesionales de la medicina como sus
pacientes tienen. |
| |
|
Desarrollo |
|
|
|
Registros Médicos, su Evolución y su Influencia en el
Desarrollo del Registro Médico Computarizado
El caso de los Registros Médicos Computarizados es un claro
ejemplo de un término que representa a juicio de unos una
oportunidad que no se ha aprovechado correctamente, o a
juicio de otros una que se perdió. Para entender las razones
que justifican estas aseveraciones y reconocer la nueva
oportunidad que se presenta para establecer un nuevo
paradigma de colaboración médico-paciente, es necesario
analizar la evolución del registro medico y de los sistemas
de información de salud.
El papiro de Edwin Smith es la muestra más antigua de lo que
se pudiese calificar como un registro médico, ya que este
presenta una gama de atributos y cualidades comparables a
aquellas presentes en el registro médico en uso en la
actualidad. Una de las características que este papiro, el
cual data del año 1700 AC, comparte con el registro médico
moderno es que el mismo es una recolección de información
que previamente había sido registrada en otras instancias.
La segunda característica que el registro médico actual
comparte con este papiro es que el mismo registra
información relacionada a una intervención de tipo médico.
El tercer punto de comparación es que el papiro al igual que
el registro médico actual documenta el examen realizado y el
diagnóstico al cual se llego, pero no hace referencia alguna
al proceso de cuidado del paciente. Finalmente, se puede
mencionar que la escritura del profesional de la salud
moderno en muchos casos es tan incomprensible para el no
iniciado como lo son los hieroglíficos empleados por los
Egipcios para recolectar la información en el papiro.
En los 3000 años que transcurrieron después de que el papiro
fue escrito el registro médico no sufrió mayores cambios en
su estructura u organización. El primer cambio significativo
en el registro médico ocurrió durante la Guerra de Crimen,
periodo durante el cual Florence Nightingale sistematizo el
proceso de recolección y registro de información médica.
Este es el primer caso en el cual los registros médicos
tuvieron un rol significativo en el mejoramiento y
orientación de la salud pública. Sin embargo, el cambio más
trascendental en la historia del registro médico tuvo lugar
con la contribución hecha por Lawrence Weed a mediados del
Siglo XX, quien introdujo la noción de desarrollar el
registro médico en torno a los problemas presentados por el
paciente (18). La
innovación hecha por Dr. Weed fue el reconocer la necesidad
de organizar la historia del paciente en forma longitudinal
en el contexto de los problemas presentados por el paciente
en lugar de limitarse a recolectar las conclusiones del
episodio de atención al paciente.
A diferencia de la práctica del registro médico, la cual ha
evolucionado durante los pasados 3000 años, los sistemas de
información para el área de salud sólo han existido por un
período de aproximadamente 30 años. Originalmente, estos
sistemas fueron desarrollados con el propósito de mejorar
procesos y estimular la eficacia de los mismos. Los primeros
sistemas de información en el área de la salud fueron
diseñados con el objetivo de facilitar el reporte de
resultados asociados a episodios de atención al paciente y
la subsiguiente captura de los cargos a ser cobrados por los
mismos. Estos sistemas eran de naturaleza departamental,
principalmente asociados al área de las finanzas, y no
contemplaban su uso por los médicos u otros profesionales de
la salud, mucho menos por otras áreas funcionales de la
organización. Como resultado de su uso rutinario por parte
de médicos y del congestionamiento experimentado alrededor
de los Teletype y posteriormente de los terminales que
típicamente servían como punto de acceso a estos sistemas,
se originó la idea en la comunidad que desarrollaba los
mismos de proveer acceso rápido y conveniente a la
información por parte de los médicos. Para mediados de la
década de los 70 en el siglo pasado, sistemas hospitalarios
integrados surgen como el mecanismo para compartir y
distribuir información capturada por medio de los distintos
sistemas de información en uso por las áreas funcionales de
los centros hospitalarios
(2,7,9). Un nutrido número de rutinas y procesos
facilitaban la recolección y almacenamiento de información
clínica de manera muy similar a lo que hoy podría
caracterizarse como un registro médico electrónico. A pesar
de estos sistemas integrados no tenían la capacidad de
capturar la historia clínica en la forma narrativa, los
mismos eran capaces de suministrar reportes de diagnósticos,
notas operacionales y resúmenes de la información acerca de
un paciente durante su estadía en el hospital.
Además de mejorar la eficiencia en el área de trabajo, estos
sistemas de información hospitalarios y sus contrapartes
desarrollados para el ambiente ambulatorio
(1,3-6,10,11) tuvieron
un impacto positivo en la calidad del cuidado y la atención
que los pacientes recibían. La habilidad de crear y
distribuir por medio de estos sistemas recordatorios
relacionados con actividades asociadas a la atención
primaria probó ser una herramienta efectiva en el ámbito
ambulatorio. Similarmente, el uso de sistemas computarizados
para la generación de alertas en el ambiente hospitalarios
tuvo un impacto positivo en la calidad del cuidado que se
proveía en los centros hospitalarios que adoptaron esta
práctica (5,6,10,19-21).
Para finales de siglo, todos los componentes del registro
médico electrónico habían sido completamente desarrollados y
se encontraban en uso en un número reducido y aislado de
hospitales y otros ambientes de prestación de salud.
A pesar del éxito obtenido hasta la fecha, aún existen una
serie de obstáculos por vencer en la efectiva adopción del
registro médico electrónico. Entre ellos vale mencionar los
costos, falta de estándares ó pobre adopción de aquellos que
existen, problemas asociados con la confidencialidad de la
información, inercia organizacional y problemas con la
captura de información
(21). Sin embargo, cabe destacar que el más grande de
todos los problemas observados que ha obstaculizado la
adopción universal del registro médico electrónico es que
los sistemas que se han desarrollado hasta la fecha
responden en forma inadecuada a las necesidades actuales del
sistema de salud. La concepción actual del registro médico
electrónico se limita a imitar con lujo de detalles el
modelo dictado por los registros médicos llevados en papel.
Estos registros médicos electrónicos están siempre legibles
y disponibles, lo cual nunca ha sido impedimento para el
médico que genero las entradas en el registro en primera
instancia quien siempre tuvo posesión física del registro
cuando este era llevado en papel y quien es capaz de
entender su propia letra escrita. El problema surge cuando
hay la necesidad de compartir, comunicar y colaborar entre
profesionales de la medicina usando la información acumulada
en estos registros. Quizás, la lección más importante que se
pudiese aprender de los últimos 30 años de desarrollo de los
sistemas clínicos computarizados es que estos sistemas
realmente demandan poco del computador
(2,22), por lo que el
uso del término sistemas “de comunicación clínica” sería la
mejor descripción para los mismos.
Un Nuevo Paradigma
El precepto que rige al registro
médico que tradicionalmente se lleva en papel es que los
datos que originalmente existen en relación al paciente
puede que no estén disponibles en la próxima visita que este
realice, ya que es un hecho bien conocido que partes del
registro pueden perderse con el pasar del tiempo como
consecuencia de su manipulación y almacenaje. La
consecuencia que este temor acarrea es que la mayor parte de
las notas clínicas en la historia del paciente tienden a ser
resúmenes de hechos que han sido registrados previamente y
reiteran resultados de pruebas que deberían en todo momento
permanecer con el registro. Como resultado de estas
observaciones, cabe hacer las siguientes preguntas: ¿Qué
información debe mantenerse en el registro médico del
paciente para soportar el proceso de atención al paciente?
¿Es el médico la persona indicada para proveer esta
información y mantenerla con el pasar del tiempo? Las
respuestas a estas dos preguntas pudiese dictar el futuro
del registro médico electrónico.
Un nuevo paradigma de desarrollo del registro médico
electrónico es necesario como parte del proceso de
re-invención del mismo. La premisa fundamental es que el
desarrollo de soluciones aisladas, monolíticas es inadecuado
y que el enfoque debe centrarse en el desarrollo de
tecnologías que permitan la adopción de un modelo
colaborativo y distribuido de salud en el que la
comunicación, no la información, juegue el role primordial.
Para ello, se sugiere la adopción de los siguientes
principios:
|
1. El acceso a la
información pertinente a la historia clínica del
paciente debe ser controlada por el paciente.
2. La información acerca del paciente debe ser
almacenada una sola vez, pero debe estar disponible
para su consecuente distribución en forma expedita.
3. El paciente, el recurso menos utilizado en por el
sistema de salud, debe ser considerado un
participante activo del proceso (el paciente compone
su propia historia clínica, desarrollando y
manteniendo su propio registro médico.)
4. Los pacientes y proveedores de servicios de salud
deben de emplear mecanismos de comunicación
centrados en el paciente los cuales faciliten el
acceso e intercambio de esta información.
|
El desarrollo y
adopción de registros médicos de naturaleza colaborativa
tiene implicaciones profundas. Primero, los principios
previamente presentados ponen al paciente en el epicentro
del diseño del modelo, transformándole en el contribuidor
primordial del proceso. La directa intervención del paciente
resolvería el problema de la entrada de datos e información,
una de las barreras más significativas en el proceso de
desarrollo e implementación de registros médicos
electrónicos en gran escala. El prospecto de tener que
llevar a cabo tareas administrativas relacionadas con la
entrada de datos conlleva en la mayoría de los casos a que
los médicos busquen ayuda para llevar a cabo dicha tarea.
Sin embargo, el tipo de ayuda que tradicionalmente ha estado
a la disposición de los médicos para llevar a cabo esta
función ha disminuido la potencialidad y utilidad de la
información que el registro mantiene, ya la información
tiende a perder precisión en el proceso de trascripción y
consecuentemente el médico deja de percibir los beneficios
que un registro médico electrónico avanzado pudiese
proveerle en la forma de herramientas de soporte a
decisiones capaces de sugerir intervenciones oportunas
basadas en la información recopilada. En vista de esta
situación, el paciente es el tipo de ayuda ideal, ya que el
sería el más beneficiado si los datos en el sistema son
correctos y completos.
Considérese la historia médica del paciente. Desde hace
varias décadas se conoce que el uso del computador para
conducir entrevistas con el paciente produce mejor
información médica que las entrevistas en persona
(23). Varias son las
razones por las cuales esto ocurre. Primero, el médico puede
no tener el tiempo para preguntar todas las preguntas que
pueden ser relevantes a cada uno de sus pacientes cada vez
que estos visitan su práctica. La mayoría de los médicos
recolectan información acerca de la historia familiar en la
consulta inicial, pero pocos hacen el esfuerzo por mantener
la información actualizada y confirmar la misma con el
paciente en subsecuentes consultas. Segundo, el lenguaje
corporal ó el tono de voz que el médico utiliza al
entrevistar al paciente puede inhibir la habilidad del mismo
para dar respuestas completas y oportunas. Estudios han
demostrado que el computador puede ser hasta 30 veces más
sensitivo en el proceso de obtener información de tipo
confidencial cuando estos son usados para conducir
entrevistas con pacientes.
El paciente es el mejor representante de sus propios
intereses, por lo que darle la oportunidad de participar
activamente en el proceso le permitiría definir los
parámetros bajo los cuales el podría recibir atención
médica. No hay razón por la cual un paciente motivado e
involucrado en el mantenimiento de su salud no debiese
recibir recordatorios relacionados con exámenes o
procedimientos de tipo preventivo tales como mamogramas ó
exámenes prostáticos (24).
Mientras el rol del paciente en el proceso de recolección de
datos puede tener un impacto positivo en términos de ahorros
y eficiencias para la comunidad médica y el sistema de salud
en general, el establecimiento de un sistema de centrado en
el paciente de carácter colaborativo requeriría de cambios
en la forma en que médicos y pacientes interactúan y se
relacionan. Por ejemplo, considérese el caso del diagnóstico
de depresión, condición que comúnmente no es diagnosticada a
tiempo debido a múltiples factores. Imagine que el paciente
fuese entrevistado con anterioridad cada vez que este
visitara a su médico con el fin de determinar si sufre de
depresión. ¿Podría esto generar trabajo adicional para el
médico? ¿Podría el paciente usar este medio de comunicación
para ganar la atención de su médico y enviarle en forma
semanal ó diaria mensajes en los cuales reseñase su estado
de ánimo?
En los Estados Unidos de Norteamérica, la mayoría de los
médicos sienten aprensión por un sistema que permita
interacciones de este tipo. La preocupación aumenta cuando
la posibilidad de que el paciente pudiese tener acceso
directo al médico por medio de correo electrónico u otro
tipo de sistema de mensajería electrónica
(25). Sin embargo, la
experiencia hasta ahora acumulada muestra que estos temores
pudiesen carecer de fundamento
(26). Más aun, los
problemas potenciales que la tecnología de comunicación
moderna pudiese ocasionar, también pueden ser canalizados
por un medio como el propuesto a continuación
(22).
Un ejemplo en comunicación
El cuidado de infantes prematuros
es un claro ejemplo de un área de la práctica de la medicina
donde el conocimiento y la habilidad para proveer cuidados y
atención se ha desarrollado en forma significativa en un
corto período de tiempo. Esta es también un área donde las
tecnologías de información y comunicación encierran un
potencial enorme.
El cuidado intensivo neonatal es un verdadero milagro de la
medicina moderna, el cual tiene un alto costo tanto
económico como emocional para las aquellas familias que
tienen que pasar por la experiencia de tener un bebé que
requiere cuidados prolongados e inesperados. En los Estados
Unidos de Norteamérica, el costo monetario asociado con la
prestación de atención a infantes que requieren cuidado
intensivo neonatal y subsecuentes cuidados durante el primer
año de vida constituye el uno por ciento de los gastos
anuales hechos en el país por conceptos de salud.
El costo emocional, aunque difícil de cuantificar, es
también profundo. Todo padre desea y espera tener un bebé
saludable. Muchos padres, independientemente de su edad, han
tenido contacto limitado con el sistema de salud previo al
nacimiento de su bebé, mucho menos con el tipo de cuidado y
atención que se lleva a cabo en ambientes como la Unidad de
Cuidados Intensivos Neonatal ó NICU. Para la mayoría de los
padres que se ven enfrentados con la realidad de tener un
bebé prematuro en la NICU, la experiencia es abrumadora, y
su mayor preocupación es si su recién nacido va a sobrevivir
esta situación. Muchos describen la experiencia como una
“montaña rusa emocional.”
Adicionalmente, estos padres tienen que enfrentar problemas
de tipo logístico durante la estadía de su recién nacido en
la NICU. Si ellos tienen otros niños en casa que requieren
cuidados y supervisión, un problema que ellos deben de
resolver es quién los cuidará. Si estos tienen la
oportunidad de obtener permisos de sus respectivos trabajos,
la pregunta es cuando solicitar estos permisos, durante la
estadía del bebé en la NICU ó meses después de su nacimiento
cuando el bebé este listo para ir a casa.
Durante la prolongada hospitalización que generalmente es
requerida por los bebés prematuros, los padres deben de
asimilar un número considerable de conceptos e información
necesaria para comprender el cuidado que su bebé recibe
durante su estadía en la NICU y las atenciones que serán
necesarias una vez que este esté en casa. Esto incluye tanto
información de rutina que todo padre debe de conocer en
relación al cuidado del bebé como información que es
pertinente a las necesidades especiales de los bebés de alto
riesgo. Este aprendizaje es normalmente acompañado por miedo
y ansiedad, lo que inhibe la habilidad de los padres de
comprender y asimilar la información que les es dada en
forma continua por diversas personas que directa o
indirectamente participan en el cuidado de su bebé.
Tecnología de comunicación y su relación con alta
satisfacción familiar
En respuesta a las necesidades
educacionales, emocionales y de comunicación que tanto los
padres de infantes prematuros como los profesionales de la
salud involucrados en su cuidado experimentan, nosotros
hemos desarrollado CST Baby CareLink™, un ambiente seguro y
privado de colaboración basado en la Internet. CST Baby
CareLink™ fue desarrollado como concepto bajo auspicios de
la Biblioteca Nacional de Medicina, un división del
Instituto Nacional de Salud, dependencia esta del gobierno
federal de los Estados Unidos de Norteamérica, y actualmente
es desarrollado y soportado en forma comercial por Clinician
Support Technology (Newton, MA)
(27).
CST Baby CareLink™ provee un ambiente virtual donde los
padres de bebés prematuros pueden activamente participar en
las decisiones relacionadas con la atención y el cuidado de
sus infantes, extendiendo su presencia en la NICU cuando
ellos no pueden físicamente estar presentes en la misma
(Figura 1). CST Baby CareLink™ extiende la capacidad de
comunicación más allá de las barreras físicas del hospital,
a la vez que provee de mecanismos de instrucción que pueden
ser ajustados a las necesidades individuales de cada padre y
a las circunstancias que rodean la evolución de cada bebé.
Esta combinación provee a los padres con herramientas que
les ayuda a desarrollar habilidades necesarias para el
cuidado de su bebé en el corto y largo plazo, a la vez que
les permite desarrollar confianza en su capacidad para
cuidar del mismo. Al mismo tiempo, esto facilita la
habilidad de los padres para establecer comunicaciones
efectivas con el equipo a cargo del cuidado del infante en
la NICU, lo cual se traduce en un dramático mejoramiento en
la calidad del cuidado que el bebé recibe (Figura 2).
|
 |
 |
|
Figura 1. CST Baby CareLink™ |
Figura 2.
CST Baby CareLink™ extiende la capacidad de
comunicación más allá de las barreras físicas del
hospital. |
Por medio de CST Baby
CareLink™, padres de bebés recluidos en la NICU pueden
monitorear el progreso de los mismos remotamente, establecer
horarios de visita con personal de la unidad y encontrar
información médica relevante acerca de su condición actual.
Desde su hogar, padres pueden tener acceso a la información
acerca de su bebé en cualquier momento día ó noche, revisar
la información disponible acerca de su condición vía los
Reportes Diarios, Notas Clínicas y la Gráfica de Crecimiento
(Figuras 3,4). Quizás la más importante función que CST Baby
CareLink provee es que desde la privacidad de sus hogares, a
su conveniencia y disposición, padres pueden explorar la
basta base de conocimientos, comprendida de tópicos
relacionados con el cuidado y atención del recién nacido y
el bebé prematuro, los cuales han sido organizados y
clasificados de acuerdo a diversos criterios, incluyendo
información clínica y recursos de diversa índole, los cuales
han sido desarrollados usando términos que comúnmente se
encuentran en el lenguaje cotidiano (Figuras 5,6).
 |
 |
|
Figura 3. Reporte Diario
|
Figura 4. Gráfica de
Crecimiento
|
 |
 |
|
Figura 5. Información
Clínica en términos que comúnmente se encuentran en el
lenguaje cotidiano |
Figura 6. Muestra de los
tópicos relacionados con el cuidado y atención del
recién nacido y el bebé prematuro |
Cada mañana
padres usan su nombre de usuario y clave para ganar acceso a
CST Baby CareLink™ con el propósito de ver reportes clínicos
actualizados de sus bebés. Con frecuencia ellos reciben
mensajes de la enfermera de turno la noche anterior. De
acuerdo con la evolución del bebé, el personal de la NICU
puede sugerir tópicos a los padres para su estudio en uno de
los temas documentados en la base de conocimientos mantenida
por el sistema. Con el uso del cursor, el padre ó la madre
del infante puede tener acceso a la información prescrita a
ellos en relación al cuidado de su bebé. Finalmente, cada
mañana al menos una imagen digital del bebé le es enviada a
los padres como parte del reporte clínico que ellos reciben.
Toda esta información es transmitida y presentada a los
padres usando las más estrictas normas de seguridad y
manteniendo los más altos estándares de privacidad y
confidencialidad.
Adicionalmente, CST Baby CareLink™
provee al personal de la NICU con herramientas que facilitan
el proceso asociado con dar de alta al bebé cuando este esté
listo para ir a casa, aumentando la eficiencia y
productividad de aquellos involucrados en el mismo (Figura
7). Al final de la hospitalización, los padres del bebé
recluido en la NICU se sienten confiados y competentes en el
cuidado de su bebé debido a la continua interacción que
ellos han tenido con el personal de la NICU y que ha sido
magnificada por los recursos y herramientas provistas por
CST Baby CareLink™. Para facilitar la transición una vez que
los padres se encuentren en casa con el bebé, el sistema les
esta disponible durante el primer año de vida proveyendo un
canal de comunicación con el hospital, soporte constante y
adaptándose al desarrollo y progreso del bebé.
|
 |
|
Figura 7.
Prescripción de Elementos Educativos: una de las
herramientas
CST Baby CareLink™ provee al personal de la NICU |
Los resultados de un
estudio clínico realizado muestran que el uso de CST Baby
CareLink™ tuvo un impacto significativo en la calidad del
cuidado provisto por la NICU. Esto quedo expresado en una
reducción del 75 por ciento en los reportes relacionados a
problemas con la calidad del cuidado otorgado en la unidad.
El número de individuos consultados en el contexto del
estudio que respondió positivamente a la pregunta “¿Usted
experimento problema alguno con la calidad del cuidado dado
a su bebé?” se redujo del 13% al 3% entre aquellos que
tuvieron acceso a CST Baby CareLink™. Más aun, aquellos
padres que tuvieron la oportunidad de usar el sistema en el
contexto del estudio reportaron alta satisfacción con la
calidad y continuidad de la comunicación que ellos
mantuvieron con la NICU, con el cuidado dado a sus bebés en
el hospital y fueron capaces de tomar responsabilidad de sus
bebés y llevarlos a casa mucho más temprano que en aquellos
casos en los cuales los padres no tuvieron acceso al mismo
(27).
|
|
Discusión |
|
|
|
A pesar de que
proveedores de tecnología de información en conjunción con
la comunidad médica hayan sido capaces de desarrollar una
versión electrónica que refleja los métodos e idiosincrasias
del registro médico tal como se lleva en papel, esta
representa una visión parcial y muy limitada de lo que el
registro médico electrónico podría ser, restringiendo su
capacidad y potencialidad para dar respuesta a las
necesidades de la comunidad médica y de los pacientes que
confían en ellos para el mantenimiento y cuidado de su
salud. Con el advenimiento de los registros médicos
electrónicos altamente distribuidos y la convergencia de
voz, datos y multimedia, nuevas herramientas y políticas
evolucionaran para respaldar el nuevo tipo de relaciones a
establecerse entre pacientes y los proveedores de salud
(28). Tecnología de
la Internet como las empleadas en el desarrollo e
implementación de CST Baby CareLink ™ nos permite visualizar
un futuro en el cual la prestación de cuidados y atención
médica es un proceso distribuido donde proveedores en la
comunidad y los pacientes tendrán el mismo nivel de acceso a
la información que los médicos en sus oficinas.
Este tipo de aplicaciones, altamente interactivas y con
soporte a procesos, esta redefiniendo el rol que el médico y
el paciente deberán de asumir dentro de un marco de
colaboración. Un proveedor de servicios de salud con acceso
a un registro de salud colaborativo y la existencia de una
conexión de banda ancha en el hogar del paciente podría
atender virtualmente las necesidades del mismo en forma
virtual a cualquier hora del día ó de la noche. Más aun,
grupos médicos podrían colaborar en el cuidado de un
paciente a pesar de que ellos pudiesen estar localizados en
diversos lugares alrededor del planeta. A medida de que los
sistemas se hacen más robustos y adquieren la capacidad de
supervisar y monitorear el proceso de cuidado y la evolución
del paciente, el computador podría llevar a cabo múltiples
funciones de coordinación y documentación, permitiendo a
aquellos involucrados en el proceso invertir mas tiempo en
el desarrollo de los aspectos colaborativos de las
relaciones que ellos mantienen y en la prestación de
servicios de salud.
El reto por venir para la comunidad médica es que cada uno
de sus miembros reconozca la necesidad de adoptar esta
tecnología colaborativa como un mecanismo para el
mejoramiento de la calidad del servicio prestado y
reestructurar las relaciones entre pacientes y profesionales
de la salud.
|
|
Referencias |
|
|
|
[1]
Barnett GO. The application of computer-based medical record
systems in ambulatory practice. New Engl. J. Med. 310 (1984)
1645–1649.
[2] Bleich HL,
et al. Clinical computing in a teaching hospital. New Engl.
J. Med. 312 (1985) 756– 764.
[3]
Degoulet P, Chatellier G, Devries C, Lavril M, Menard J.
Computer-assisted techniques for evaluation and treatment of
hypertensive patients. Am. J. Hypertens. 3 (1990) 156–163.
[4]
Grossman JH, Barnett GO, Koepsell TD, et al. An automated
medical record system. J. Am. Med. Assoc. 224 (1973)
1616–1621.
[5]
McDonald CJ, Blevins L, Tierney WM, Martin DK. The
Regenstrief medical records. MD Comput. 5 (1989) 34–47.
[6]
McDonald CJ, Tierney WM, Computer-stored medical records.
Their future role in medical practice. J. Am. Med. Assoc.
259 (1988) 3433–3440.
[7]
Pryor TA, Gardner RM, Clayton PD, Warner HR. The HELP system,
J. Med. Syst. 7 (1983) 87–102.
[8]
Safran C, Rury C, Rind RM, Taylor WC. A computer-based
outpatient medical record for a teaching hospital. MD
Comput. 8 (1991) 291–299.
[9]
Scherrer, JR Baud R, Hochstrasser D, Ratib O. DIOGENE: an
integrated hospital information system. MD Comput. 7 (1990)
81–89.
[10]
Stead WW, Hammond WE. Computerized medical records. A new
resource for clinical decision-making, J. Med. Syst. 7
(1983) 213–220.
[11]
Van der Lei J, Duisterhout JS, Westerhof HP, Van der Does E,
Cromme PVM, Boon WM, Van Bemmel JH. The introduction of
computer-based patient records in the Netherlands, Ann.
Intern. Med. 119 (1993) 1036–1041.
[12]
Halamka JD, Osterland C, Safran C. CareWeb, a Web-based
Medical Record for an Integrated Healthcare Delivery System.
Int J Med Inf. 1999; 54(1):1-8.
[13]
Safran C., Sands DZ, Rind DM. Online Medical Records: A
Decade of Experience. Method Inform Medicine 1999;
38:308-12.
[14]
Rind DM, Safran C.. Real and imagined barriers to an
electronic medical record. Proc Annu. Symp. Comput. Appl.
Med. Care 1993;74–8
[15]
Halamka JD, Szolovits P, Safran C, A WWW implementation of
national recommendations for protecting electronic health
information, J. Am. Med. Inf. Assoc. 4 (6) (1997).
[16]
Rind DM, Kohane IS, Szolovits P, Safran C, Chueh CH, Barnett
GO, Maintaining the confidentiality of medical records
shared over the Internet and World Wide Web, in: Annals of
Internal Medicine, 1997.
[17]
Safran C, Rind DM, Citroen M, Bakker A, Slack WV, Bleich HL.
Protection of confidentiality in the computer-based patient
record. MD Comp. 12 (1995) 187–192.
[18]
Weed LL. Medical records that guide and teach. New Engl. J.
Med. 278 (1968) 593–600.
[19]
Rind DM, Safran C, Phillips RS, Wang, Q Calkins DR, Delbanco
TL, Bleich HL, Slack WV. Effect of computer-based alerts on
the treatment and outcomes of hospitalized patients with
worsening renal function. Arch. Int. Med. (1994) 1511–1517.
[20]
Safran C, et al. Guidelines for the management of HIV
infection in a computer-based medical record. Lancet 346
(1995) 341–346.
[21]
Barnett GO, Jenders RA, Chueh HC. The computer-based
clinical record-where do we strand. Ann. Intern. Med. 119
(1993) 1046–1048.
[22]
Safran C, Jones PC, Rind DM, Bush B, Cytryn KN, Patel VL.
Electronic communication and collaboration in a health care
practice. Artif. Intell. Med. 12 (2) (1998) 139–153.
[23]
Slack WV, Slack CW. Patient-computer dialogue. N Engl J Med
1972 Jun 15;286(24):1304-9.
[24]
Locke SE, Kowaloff HB, Hoff RG, Safran C, Popovsky MA,
Cotton DJ, Finkelstein DM, Page PL, Slack WV. Computer-based
interview for screening blood donors for risk of HIV
transmission.JAMA. 1992 Sep 9;268(10):1301-5.
[25]
Mandl KD, Kohane IS, Brandt AM, Electronic patient-physician
communication: problems and promise, Ann Intern Med 129 (6)
(1998) 495–500.
[26]
Sands DZ, Safran C, Slack WV, Bleich HL. Use of electronic
mail in a teaching hospital, Proc. Annu.
Symp.Comput.Appl.Med.Care (1993) 306–310.
[27]
Gray JE, Safran C, Davis RB, Pompilio-Weitzner G, Stewart JE,
Zaccagnini L, Pursley D. Baby CareLink: using the internet
and telemedicine to improve care for high-risk infants. JAMA
1992 Sep 9;268(10):1301-5.
[28]
Goldberg HS, Morales A, Gottlieb L, Meador L, Safran C.
Reinventing patient-centered computing for the twenty-first
century. Medinfo 2001;10(Pt 2):1455-8.
[29]
Van der Lei J, Musen MA, Van der Does E, Man in ‘t Veld AJ,
Van Bemmel JH. Comparison of computer-aided and human review
of general practitioners’ management of hypertension. Lancet
338 (1991) 1504–1508.
[30]
Bolens M, Borst F, Scherrer JR. Organizing the clinical data
in the medical record. MD Comput. 9 (1992) 149–155.
[31]
Rector AL, Nowlan WA, Kay S, Foundation for an electronic
medical record, Methods Inf. Med. 30 (1991) 179–186.
- Ir a Arriba -
|
 |
* Para
poder visualizar los trabajos completos debe tener
instalado |
 |
|
|
|
|