| “En
el tercer cuarto del siglo XIX América Latina tomó el camino
de la occidentalización en su forma burguesa y liberal con
mayor ahínco, y en ocasiones con más brusquedad que cualquier
otra zona del mundo, excepto Japón, pero las consecuencias
fueron decepcionantes” (Hobsbawm, Eric, La Era del Capital,
Pág. 132).
Tal como lo señala el
epígrafe de Hobsbawm, fue en América Latina y en Japón donde
el discurso de la burguesía liberal fue implementado con más
brusquedad, y donde, por lo tanto, ese nuevo cúmulo de saberes
y de mecanismos de organización de un espacio-nación, debió
enfrentarse a una tradición que aún mantenía arriba los estandartes
de un modelo cuya suerte ya parecía estar echada. Siguiendo
a Hobsbawm, diremos que desde mediados del siglo XIX, el futuro
de los pueblos dependía de su capacidad por alinearse, más
o menos eficientemente, al discurso que preconizaba el Progreso
y la Libertad. |
Ezequiel Vinacour
Editor Asociado
Informedica Journal. |